"Yo, mi mujer y mi mujer muerta": Una comedia diferente

Con Oscar Martínez, Malena Solda e Ingrid García Jonsson, esta coproducción argentino española se estrenó en salas y hablamos con sus protagonistas

La nueva producción de Santi Amoedo (Caebza de Perro, Quién mató a Bambi?) "Yo, mi mujer, y mi mujer muerta", protagonizada por Oscar Martínez, Carlos Areces, Malena Solda e Ingrid García Jonsson, es una comedia negra que reflexiona sobre los vínculos a partir de revelaciones inesperadas y de relaciones sorpresivas entre los protagonistas.

Filmada en España y Argentina, y centrada en Bernardo (Martínez), un hombre que enviuda y comienza a realizar un camino de transformación a partir de la información que recibe sobre su mujer recientemente fallecida.

“Es un proyecto de muchos años, y originalmente tenía pensado hacerlo en inglés y con un actor británico, que viniera a la costa del Sol, que es algo muy normal. Con el paso del tiempo imaginé que era mejor hacerlo en español y cuando comenzamos a buscar coproductores la gente de AZ films apareció y me sugirieron a Oscar Martínez como protagonista, y cuando él se subió al carro fue muy fácil todo y lo adaptamos”, dice desde España Amoedo.

“Me enamoré del guion cuando la vi, conectamos mucho con el director y fue estuve muy a gusto, el equipo era increíble, el clima de rodaje hermoso, la historia me gustó de entrada, el personaje me parece maravilloso, una comedia dramática muy original. Cuando lo leí se me apareció como una comedia negra, y Santi lo mismo, pero después nos dimos cuenta que iba virando a otro lugar, algo más sentimental. Me gusta mucho el resultado, es profunda, original, sensible, con un humor que me gusta, que no cae nunca en la vulgaridad, ordinariez, lugar común, y salvo por el frío que nos tocó, en un lugar donde la temperatura general es más alta, nos tocó una ola polar que por suerte no se nota, estábamos en manga de camisa, con un frío insoportable. Salvo esto fue todo un placer, y mientras sabíamos que cada vez faltaba menos todo fue muy angelado”, afirma Martínez.

“Es un personaje muy lindo porque revisa cuestiones que son muy cercanas a mí y a nosotros, las mujeres de cierta franja etaria, esta cosa que los padres se están poniendo grandes y te tenés que ocupar, testamento, un padre viudo con todas las expectativas sobre ella. No es un acuerdo entre los dos. Esa situación, en otra época la hija no la cuestionaría, en ésta época, las mujeres cuestionan ciertas costumbres y mandatos naturalizados, generan un conflicto desde este presente, y no desde antes. Hice una obra que se llamaba  “Así es la vida”, en donde la hija se hacía cargo del padre que era viudo, ella no se iba a casar, era un rol que nunca cuestionó, pero sí impulsaba a su sobrina para que rompa esquema y vaya detrás de sus deseos”, dice Solda, quien interpreta a la hija del viudo.

“la película trabaja como un clásico, desde “Extraña Pasión”, nos entendimos muy bien, es un cinéfilo empedernido, músico, DJ, y muy divertido, nos reíamos muchísimo con él todos, y me hice muy amigo. Nos quedó el vínculo, lo voy a ver ahora en Málaga en el Festival, seguro lo encontraré en Madrid. Vengo de filmar con María Ripoll y un día fui a Madrid y organizó una cena con Rossy De Palma, amiga también, y Pedro Almódovar. Tenía miedo del personaje, porque acá es otra cosa lo que tiene que hacer, con un tono, no estar pasado ni quedarse corto, estaba muy obsesionado por eso. Para él era muy importante para salir del encasillamiento y conseguir más roles como esta”, agrega Martinez sobre su vínculo con Areces.

Y agrega “Un día, que íbamos de Sevilla hacia la Costa del Sol él empezó a poner música, y suena en una “Corazón contento” de Ramón “Palito” Ortega, yo soy muy amigo de Ramón y encima él hace playback a la perfección, y le dije que cuando venga aquí haré una cena con él. En la escena pone “La felicidad”, y cuando vi la película vi que quedó, pero otra versión, no la de Ramón, porque Santi me dijo que cobraban muchísimo, yo hablé con Ramón y me contó que allá la entidad que nuclea cobra mucho por los derechos, y que me pidió que escribiera Santi un mail para que él le ceda los derechos, sí sabía que iba a pagar un canon que no se puede zafar. Cuando le conté a Carlos se volvió loco y de hecho Ramón y Evangelina Salazar van a venir a la avant”.

“El proceso de rodaje, tuvo la particularidad de trabajar con dos equipos, uno en España y otro en Argentina, y por suerte los procesos se parecen mucho. La forma de trabajar es casi idéntica, y prácticamente no noté grandes diferencias, sí algunos matices. La mayor dificultad que encontraba no era por equipos, sino la duración del rodaje, que en general es de ocho semanas, pero acá se extendió a tres meses, entre el cierre de una etapa en España y la continuidad en Argentina”, dice Amoedo.

Sobre el resultado y la propuesta Martínez desea que la gente conecte “con la película, a mí me gusta mucho, más allá del viaje físico que hace Bernardo es un viaje emocional intenso, inesperado hacia un cambio muy grande en su vida, aun cuando es poco lo que puede solucionar, pero su relación con el mundo se modifica, su relación con la hija es otra y también acepta jubilarse”.