Memoria de mis putas tristes: un rodaje clandestino

Tras la denuncia de una organización en contra de la trata de mujeres y la pederastia, la filmación, trasladada a otro estado, se llevó a cabo en secreto.

En un principio, la filmación basada en el libro de Gabriel García Márquez iba a realizarse en Puebla, México, a finales de octubre del año pasado, pero debió suspenderse porque la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, denunció a García Márquez, al gobernador del estado, Mario Martín Torres, a su secretario de finanzas, Gerardo Pérez y a los representantes legales de las productoras del film, Femsa y Televisa, alegando que la película fomentaría “la pederastia y la prostitución infantil”. En respuesta, el Gobierno de Puebla decidió retirar la ayuda financiera que habían ofrecido.

El rodaje se trasladó, entonces, a Campeche. “La experiencia de lo que pasó en Puebla resultó muy dura. Así que luego en Campeche fuimos muy discretos, no hablábamos mucho, no mencionábamos el libro en que estaba basado, le cambiamos el título a ‘Memorias del Sabio’”, dijo el sonidista Fernando Cámara.

La historia relata los encuentros de El Sabio, un anciano periodista, con una chica de 14 años que la regente del prostíbulo le consigue. Emilio Echeverría, quien trabajó en Y tu mamá también, Amores Perros y Babel, será El Sabio. El papel de la menor, recayó en la sobrina de la actriz Ofelia Medina.

El director fue el danés Henning Carlsen, y junto con Jean-Claude Carrière hicieron la adaptación de la novela. El film contó con un presupuesto de 8 millones de dólares, y se trató de una coproducción entre México, Dinamarca y Noruega. Todavía no está confirmado, pero tal vez se presente en Cannes.