En el número anterior hablábamos de Ryan Gosling, la impasible y glamorosa estrella naciente de Hollywood. Este mes, a propósito de la última película de los hermanos Duplass de la cual es protagonista, hacemos la semblanza de un actor que es casi su antítesis: el muy querible Jason Segel. Prolífico, desprejuiciado, sensible: el amigo americano que muchos quisiéramos tener.